lunes, 20 de enero de 2014

1. Delicadeza. Silencio. Agradecimiento

DELICADEZA

El viento no habla más dulce a los robles gigantes
que a la menor de las hojas de las hierbas.
Y solamente es grande
el que cambia la voz del viento en una canción,
hecha más dulce por su propio amor.


SILENCIO

Aquí está
se deja mirar
y acariciar.

Su suave figura
ilumina mis ojos
pero me hundo
en un profundo vacío
cuando no puedo alcanzar su cima.

Silencio.
¡Amado silencio!

A veces se apodera de mí
me aturde, me confunde
hasta dejarme
abstraida
en sus entrañas.

Silencio.
¡Amado silencio!


AGRADECIMIENTO

Es preciso saber descansar en el enigma,
mientras nuestra mente
velozmente abrazada a la palabra,
se adapta a nuevas formas.
Mirar en paz
recibir el aliento de nuestra mirada
en actitud receptiva.
Permitir,
gozar el agradecimiento
que se despierta en nuestra alma.





No hay comentarios:

Publicar un comentario